La
bioenergética es un tipo de Terapia en la que se combina el trabajo corporal con
el análisis psicológico. Detrás de estos procesos concientes se encuentran los
factores energéticos que finalmente determinan todas las otras funciones vitales.
Además
de las intervenciones con las manos la bioenergética pone su acento en los ejercicios
corporales y en la respiración. Está considerada una técnica menos teórica que
su antecesora, pero con características especiales de funcionalidad.
La
bioenérgetica a pesar de existir hace cientos de años viene a redescubrirse en
el siglo pasado gracias a Wilhelm Reich. Las diversas posturas del yoga y del
tantra, las respiraciones catárticas por la boca y por nariz, conocidas por los
maestros de la antiguedad, no son si no parte del estudio somático propugnados
por Freud y Reich.
Alexander
Lowen creó el Análisis Bioenergético continuando el trabajo de Wilhem Reich (1897-1957,
) quien introdujo el trabajo con el cuerpo en el proceso terapéutico en 1930.
En la actualidad la Bioenergética evoluciona gracias a los aportes de psicólogos,
psiquiatras, biólogos y médicos, como Daniel Stern, John Bowlby, Stanley Keleman,
Robert Lewis entre otros.
Tanto Freud
como Reich y luego el discìpulo más conocido de este último, Alexander Lowen,
descubrieron que el ser humano es un organismo similar a todos los demás organismos
vivos con una estructura corporal y organización neurofisiológica que habia evolucionado
debido a la adaptación en el entorno terrestre. Por ello el cuerpo físico o soma
presenta reacciones de acuerdo a la naturaleza energética interior que se encuentre
afectada.
Mientras Freud analizaba
a un paciente en un diván y le escuchaba, Reich observaba su cuerpo en acción
expresiva, es decir radicalmente somático.
El Cuerpo es la unidad básica de nuestra
vida, la expresión de nuestra existencia. Todo lo que nos sucede esta almacenado
y reflejado en nuestro cuerpo.
Por
ello la bioenergética diagnostica y trata los diversos males del cuerpo, no sólo
psicológicos o neurofisiológicos, sino inclusive las úlceras, migrañas, asma,
dolores crónicos sin causas aparentes, a través del trabajo del cuerpo y la energía
de cada persona.
Cuando a una ameba
se le da un alimento este organismo unicelular se moverá hacia ella y luego la
envolverá, pero, si se le coloca la punta de una aguja en contra, su superficie
se contraerá replegándose. Algo así sucede
con los diversos "ataques" a través de nuestro crecimiento e inclusive desde el
vientre materno. Venimos reaccionando con nuestro cuerpo y lo formamos física
y energéticamente de un modo tal que la energía se acumula en ciertas zonas y
hace falta en otras, creando diversas corazas denominadas: esquizoide, oral, masoquista,
psicópata, rígida.
Reich descubrió
algunas posiciones en donde se libera la energía que no esté de alguna manera
normal así como diversos mètodos para superar las descompensaciones, cambiando
no sólo el estado de enfermedad física sino también psíquica y espiritualmente.
El alcance incluye problemas que algunos llevan hasta las vidas anteriores, pero
específicamente a aspectos de nuestras vidas que ya hemos podido olvidar asi como
miedos, fobias, que nos han creado problemas o enfermedades tan graves como el
cáncer, herpes o alergias.
Estos descubrimientos
sumados a las prácticas místicas no hacen si no redescubrir los chakras, nadhis,
kundalini, en un lenguaje occidental y que al unirlos hacen una de las mejores
terapias de perfeccionamiento total.
El
cuerpo es por tanto el reflejo de nuestra historia personal e interpersonal; los
trastornos emocionales o psicológicos no se manifiestan de forma aislada sino
que repercuten en el cuerpo, fijándose a nivel muscular y produciendo bloques
que impiden la libre circulación de energía, y como un círculo vicioso estos bloqueos
energéticos afectan nuestra salud física, emocional y mental.
El
trabajo con el cuerpo en Bioenergética se enfoca sobre 2 premisas básicas: